Análisis

Los retos de la red eléctrica: el papel de las centrales virtuales

El aumento de la demanda y la generación variable ponen a prueba la red eléctrica. Dónde encajan las centrales eléctricas virtuales y qué necesitan.

Pórticos de acero y barras colectoras dentro de una subestación eléctrica.

El aumento de la demanda mundial de energía, impulsado por el crecimiento demográfico y económico y la adopción de vehículos eléctricos, junto con la incorporación de fuentes renovables, ha puesto de manifiesto las limitaciones de la infraestructura de red existente. Este artículo explica el papel de las centrales eléctricas virtuales (VPP) y la tecnología necesaria para integrarlas en las redes actuales.

Energía solar y baterías: a la cabeza de las renovables

El mundo avanza hacia un futuro más sostenible, con la energía solar y el almacenamiento en baterías a la cabeza. Gracias a un menor coste por vatio y a un riesgo de inversión reducido, estas tecnologías se están convirtiendo en opciones habituales para proyectos renovables.

A medida que crece la adopción de la energía solar (según la AIE, en 2022 «la generación solar fotovoltaica aumentó una cifra récord de 270 TWh, un 26 %, y alcanzó casi 1.300 TWh, el nivel previsto para el período de 2023 a 2030»), las redes eléctricas afrontan un reto importante: gestionar las fluctuaciones propias de las fuentes renovables. En la gestión tradicional de la red, los períodos de exceso de generación pueden perturbar el sistema y obligar a limitar la producción, desperdiciando recursos. Ahí entra en juego la central eléctrica virtual. Mediante software avanzado que conecta diversos recursos energéticos distribuidos, una VPP puede contribuir a equilibrar la red y dirigir la energía excedente hacia donde se necesita.

Más allá de las baterías: la flexibilidad de la demanda

Los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) son una forma habitual de conservar energía excedente, pero no son la única. La flexibilidad de la demanda, es decir, ajustar el consumo en tiempo real para equilibrar oferta y demanda, también puede desempeñar un papel decisivo. Pensemos en calentadores de agua, sistemas de climatización y procesos industriales como «baterías» poco convencionales. Al adaptar de forma inteligente su funcionamiento cuando hay mucha generación renovable, pueden consumir la energía excedente y ayudar a mantener la estabilidad de la red.

Gestión inteligente de la red con IoT

El Internet de las cosas (IoT) es un componente esencial de la gestión energética eficiente. Los sistemas IoT especializados son fundamentales para afrontar esta nueva dinámica de la red. Pueden ajustar en tiempo real los dispositivos conectados según las condiciones de la red, lo que ayuda a mejorar la eficiencia, reducir costes y contribuir a la estabilidad general.

Por qué se necesitan sistemas especializados

En el pasado, sistemas como los de supervisión, control y adquisición de datos (SCADA) eran la opción habitual para el control industrial. Sin embargo, no se diseñaron para la agilidad y la escala que exige gestionar millones de activos conectados hoy. En cambio, la infraestructura IoT de EpiSensor puede instalarse con rapidez y a un coste competitivo, con la velocidad de respuesta y la precisión de datos necesarias para gestionar recursos energéticos distribuidos a escala.

La misión de EpiSensor

En EpiSensor hemos diseñado y desarrollado una plataforma IoT de grado industrial para los retos energéticos presentes y futuros. Con una interfaz fácil de usar, nuestra tecnología IoT de respuesta a la demanda ofrece una implantación rápida y capacidad de ampliación. Permite a las empresas de servicios energéticos (ESCO) ejecutar programas en todo el mundo, como el programa avanzado de respuesta a la demanda de nuestro colaborador Enel X en un centro de datos de Microsoft en Dublín.

El futuro ya está aquí

La transición hacia la energía sostenible ya se encuentra en una fase avanzada en algunas partes del mundo. Los vehículos eléctricos en Noruega y los proyectos solares en Alemania y China son ejemplos de ese futuro que ya puede verse: un sistema energético más inteligente es una dirección en la que avanzamos.

Nota: Este artículo se apoya, entre otras fuentes de datos, en Bloomberg NEF para inversiones solares, en la Agencia Internacional de la Energía y en Agora Energiewende para la combinación de fuentes energéticas de Alemania.