Un proyecto pionero encargado por el Departamento de Energía y Cambio Climático (DECC) del Gobierno británico utiliza tecnología de EpiSensor para medir el rendimiento de bombas de calor en funcionamiento.
La tecnología inalámbrica de monitorización de EpiSensor contribuyó a un proyecto pionero encargado por el Departamento de Energía y Cambio Climático (DECC) del Gobierno británico para medir el rendimiento real de bombas de calor instaladas al amparo del programa RHI (incentivo para el calor renovable) no residencial.
Los datos del primer año revelaron que el 43 % de los sistemas de bomba de calor geotérmica y de agua no cumplía los requisitos para considerarse tecnología de energía renovable según la Directiva de energías renovables de la UE. Frente a sistemas de gas convencionales, solo el 10 % de las instalaciones permitiría ahorrar en combustible y costaría menos de operar. Sin embargo, el 90 % habría generado menos emisiones operativas de CO2 que un sistema equivalente de gas. Frente a sistemas de calefacción de gasóleo convencionales, todas las instalaciones habrían generado menos emisiones operativas de CO2 y el 76 % habría permitido ahorrar en combustible.
«El proyecto consistió en instalar sensores inalámbricos en una muestra de las instalaciones existentes para seguir el rendimiento de las bombas de calor. Durante el primer año recopilamos más de 500 millones de puntos de datos, lo que planteó ciertos retos para el análisis», comentó el Dr. David Hughes, consultor principal del proyecto.
Se utilizaron sensores inalámbricos de temperatura y medidores eléctricos de EpiSensor para monitorizar con precisión las principales medidas de rendimiento de cada sistema sin interrumpir su funcionamiento habitual. Los datos de los sensores inalámbricos se enviaban a un servidor central en Internet mediante un enlace de comunicaciones cifrado.
«Este estudio demuestra que el Internet de las cosas ya influye en las políticas públicas al más alto nivel. La información que obtenemos al recopilar datos precisos en tiempo real abre nuevas oportunidades para mejorar el rendimiento y la eficiencia en muchos sectores y ayuda a las personas a tomar mejores decisiones», declaró Brendan Carroll, director general de EpiSensor.
«El DECC es una organización muy avanzada en el uso de esta tecnología. Nuestra visión de futuro es que todos los sistemas de calefacción estén conectados a Internet y comuniquen su rendimiento en tiempo real para poder resolver pronto los problemas de eficiencia, proteger el medioambiente y contener los costes», añadió.
Los sistemas tradicionales de control y automatización llevan muchos años recopilando datos en entornos industriales, pero su coste y complejidad de instalación suelen ser prohibitivos. EpiSensor ofrece un sistema inalámbrico de monitorización de grado industrial, fácil de instalar, mantener y conectar a Internet, que pone los datos de sensores al alcance de las personas cuando y donde los necesitan.
Los dispositivos de monitorización registraban las lecturas localmente, lo que ayudaba a conservar los datos durante interrupciones temporales del enlace inalámbrico. La red mallada Zigbee proporcionaba comunicaciones bidireccionales seguras entre los sensores y el Gateway, donde los datos se almacenaban y se transmitían por Internet a aplicaciones de software para análisis e informes en tiempo real.