El Limerick Institute of Technology (LIT) ofreció recientemente a estudiantes y científicos la oportunidad de participar en una expedición antártica para estudiar el cambio climático en la región. El objetivo era recopilar datos sobre su impacto en la fauna local mediante mediciones de la temperatura del mar y del aire, además de la salinidad. La Antártida, parte fundamental del sistema climático terrestre, es un indicador sensible de los cambios ambientales. Las condiciones meteorológicas extremas exigían equipos duraderos, fiables y precisos.
La Corriente Circumpolar Antártica (CCA) fluye de oeste a este alrededor de la Antártida. Todas las grandes cuencas oceánicas del mundo están rodeadas de tierra excepto en esta zona austral, donde el frente circumpolar las conecta y permite la circulación oceánica global. En las latitudes altas por las que pasa la CCA, el agua fría y salina se vuelve densa y se hunde, mientras que agua más cálida ocupa su lugar. Este intercambio entre aguas frías y cálidas ayuda a mantener el clima terrestre. Comprender la respuesta de la Antártida al cambio climático actual es esencial para que los investigadores puedan predecirlo con mayor precisión y proporcionar información fiable a responsables políticos.
LIT recurrió a su vecino y colaborador de investigación, EpiSensor, para obtener las herramientas adecuadas. EpiSensor recomendó para la expedición su sensor de temperatura Zigbee TES-10 con una sonda añadida. Cumplía los requisitos de exactitud y precisión y podía funcionar en condiciones extremas de hasta -40 °C. La tecnología Zigbee permite que sensores inalámbricos alimentados por batería envíen lecturas directamente a una base de datos sin las limitaciones de un sistema cableado. Para la expedición, EpiSensor instaló el TES-10 en una carcasa resistente a la intemperie y la fijó a la cubierta del barco. El elemento sensor se colocó en una sonda impermeable al extremo de un cable conectado a la carcasa del TES-10, de modo que podía sumergirse en el agua. Las lecturas de temperatura del agua y del aire se enviaron por la red Zigbee a un ordenador dentro del barco. Mediante estas mediciones continuas, LIT observó saltos bruscos, en lugar de aumentos graduales, en la temperatura del mar antártico.
«Los sensores de temperatura TES-10 de EpiSensor, con tecnología inalámbrica Zigbee, son una herramienta fiable que proporciona datos precisos en un entorno extremadamente duro y nos facilita un poco el trabajo como científicos», señaló Carol Meagher, científica ambiental de LIT. «Como las causas y los efectos del cambio climático son extraordinariamente complejos, reunir todas las piezas es un reto enorme. Al proporcionar las herramientas precisas que el Limerick Institute of Technology necesitaba para medir y registrar los datos, EpiSensor contribuyó de forma importante a afrontar ese reto», comentó Gary Carroll, presidente de EpiSensor. «Nos alegra haber formado parte de esta expedición. Es un reconocimiento para nuestro equipo de investigación que se hayan elegido nuestros dispositivos Zigbee para trabajar en unas de las condiciones ambientales más duras».